La psicología del trading

No hace falta saber de números o de matemáticas para ser un buen trader en los mercados. Cualquiera que te diga esto, no sabe de qué está hablando, realmente. La estadística puede ser una herramienta que utilizar pero no lo es todo.

Los mercados son sólo una expresión psicológica momentánea de un grupo de personas que tienen sentimientos y emociones alrededor del activo que están comerciando y todo esto se refleja en el precio. Avaricia, miedo e incertidumbre campan en los mercados e influyen en el precio.

El problema principal consiste en que le asociamos emociones al dinero. La idea de perder dinero nos asusta, tanto que llega a paralizarnos y nos impide tomar una decisión para tomar una ganancia más grande; por evitar el riesgo, perdemos toda recompensa posible.

¿El riesgo te asusta? No. Te asusta perder dinero

Puedes sentirte abrumado por la pérdida y eso no te permite ver que tu precio de pérdida es el precio perfecto para volver a entrar. Porque no estás teniendo perspectiva. 

Nosotros somos exactamente igual que los mercados. Nuestras acciones, un reflejo de nosotros mismos trasladado a números, velas rojas y velas verdes.

Aquí es donde podemos hacer una dicotomía simple entre dos grupos de traders bien diferenciados en el mercado; los amateurs (o emocionales) y los profesionales (personas-máquina).

El trader amateur se deja influenciar por el precio y toma decisiones pensando en las ganancias rápidas y el cortar pérdidas mayores. El trader profesional sigue la estrategia que su experiencia y conocimiento le otorgan.

Los movimientos en el precio no sólo hacen un reflejo de cuánto se está comprando o vendiendo (que también, pero eso es el volumen) hacen un reflejo de quién está dispuesto a vender y a comprar y a qué precio. Recordemos que este pequeño aspecto (quién está dispuesto a comprar y a vender y a qué precio) asociado a la espiral deflacionaria puede llevar a Bitcoin a serias dificultades en el futuro.

Si bien es cierto que no podemos ver el futuro, sí que podemos captar emociones e interpretarlas si estamos correctamente sintonizados con lo que estamos haciendo. Es todo una cuestión de percepción y desarrollo mentales.

Lo más importante cuando tienes exposición a los mercados es mantener una estrategia, saber bien por qué estás haciendo lo que haces, cuáles son tus objetivos y tus puertas de salida en caso de equivocarte, porque todos nos equivocamos y no hay una fórmula mágica con esto, sí que podemos mantener la recompensa alta y el riesgo bajo.

Recordad que el camino del trader es solitario y autónomo . Si permites que otros influyan en tu estrategia y decisiones, te estás exponiendo a la volatilidad emocional agregada de una persona extra.

 

Autor: David Bellido

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