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Uniswap, mucho más que un ‘exchange’ de criptomonedas

Uniswap es un protocolo de exchange descentralizado que opera sobre la red de Ethereum y permite el intercambio de tokens ERC-20. También tiene su criptomoneda nativa, UNI, que ha crecido un 426,7 % en lo que va de 2021.


Dentro de la ingente cantidad de proyectos que se han creado a partir de la tecnología blockchain, la plataforma de intercambio de criptomonedas Uniswap es de los más consolidados y con un largo futuro por delante. 

Como muestra un botón: en estos momentos, suma 386.000 millones de dólares en transacciones, fruto de 64 millones de operaciones, realizadas por más de 1,5 millones de usuarios. 

Es un protocolo de exchange descentralizado (DEX por sus siglas en inglés), peer to peer, realizado sobre la blockchain de Ethereum, en el que se pueden intercambiar tokens ERC-20. Este es el token clásico de Ethereum y, en la actualidad, hay más de 420.000 (entre los que, obviamente, no está bitcoin).

Para realizar este intercambio de divisas digitales se utilizan contratos inteligentes (smart contracts). En Uniswap no hay intermediarios, no se precisa verificación de identidad ni tampoco registrarse. Como apuntan en su web oficial, priorizan “la descentralización, la resistencia a la censura y la seguridad”. Es un software de código abierto con licencia GPL, que permite una negociación rápida y eficiente.

¿Cómo se creó Uniswap?

La idea primigenia de crear un exchange descentralizado de estas características partió de Vitalik Buterin, el cofundador de Ethereum. En 2017, realizó una serie de publicaciones en el foro Ethereum Research, en las que daba pinceladas de lo que acabaría siendo Uniswap. Un año más tarde, en 2018, agregó información.

Pero no fue él, sino Hayden Adams, un desarrollador, el que, partiendo de los bosquejado por Buterin, creó Uniswap. La primera versión se hizo oficial en noviembre de 2018, posteriormente llegarían la v2 (que vio la luz en mayo de 2020) y la v3 salió del horno en mayo de 2021.

Cada una de ellas, explican, se compone de un software gratuito y público que incluye un conjunto de contratos inteligentes que se implementan en la cadena de bloques de Ethereum.

En sus primeros dos años de existencia, tuvo un volumen de transacciones de 20.000 millones de dólares, negociados por más de 250.000 direcciones únicas y 8.484 activos únicos. 

Siempre, reiteran, sin perder de vista sus ideales de “acceso sin permiso, seguridad e inmutabilidad”. Todos ellos, sostienen en uniswap.org, “componentes indispensables para un futuro en el que cualquier persona en el mundo pueda acceder a los servicios financieros sin temor a la discriminación o al riesgo por la contraparte”. 

¿Cómo funciona Uniswap?

Para operar en Uniswap, en primer lugar, se necesita una billetera de Ethereum y algunas unidades de su token nativo (ETH). Es un protocolo de liquidez automatizado, por lo que existen smart contracts que establecen maneras estándar de crear grupos de liquidez, llamados pools, que son donde los inversionistas inyectan tokens

En Uniswap es posible agregar, como ya se ha comentado, cualquier token ERC-20, cada vez que alguien lo hace, se agrega liquidez y, posteriormente, la persona que lo ha hecho recibe una parte de las tarifas que se cobran a los usuarios que intercambien dicha criptomoneda

Esa es la manera en la que este protocolo consigue generar liquidez, sin la necesidad de que participen terceros e intermediarios. Porque no hay un libro de pedidos ni una parte centralizada ni un facilitador central del comercio. En cada uno de estos liquidity pools, son los contratos inteligentes los que permiten el intercambio de tokens, así como la agregación de liquidez. 

Uniswap es una DApp 

Uniswap no es sólo un protocolo de exchange descentralizado. Es mucho más. Y se espera que siga creciendo en magnitud y posibilidades. 

Es, por ejemplo, también una aplicación descentralizada (DApp), es decir, una aplicación de software que se ejecuta en una red abierta y distribuida. Lo que diferencia a estas aplicaciones de las apps clásicas es la ‘D’. Sí, suena a perogrullada, sin embargo, no es un asunto baladí, ya que esa ‘D’ es de ‘descentralizada’, y ahí está la clave de todo. 

Pero hay más, porque Uniswap lanzó su propia criptomoneda en septiembre de 2020, dando un paso de gigante en su consolidación. Se llama UNI y es, por supuesto, un token ERC-20. 

En el documento de presentación de esta altcoin, explicaban que Uniswap estaba muy bien posicionado para el crecimiento, el desarrollo y la autosostenibilidad, siempre liderados por su comunidad de usuarios. 

La introducción de UNI, apuntaron, “permite una propiedad comunitaria compartida y un sistema de gobernanza vibrante, diverso y dedicado, que guiará activamente el protocolo hacia el futuro”.

Por esto, anunciaban que los primeros miembros de la comunidad de Uniswap, a los cuales daban las gracias porque les deben el éxito a ellos, “serán los administradores responsables de Uniswap”.  

Uniswap, señalaron, siempre ha adoptado el principio de neutralidad. Para sus creadores, “es fundamental que la gobernanza se limite a donde es estrictamente necesaria. Teniendo esto en cuenta, el marco de gobierno de esta plataforma se limita a contribuir tanto al desarrollo y uso de protocolos como al desarrollo del ecosistema Uniswap”.

En sus palabras, “UNI consagra oficialmente a Uniswap como infraestructura de propiedad pública y autosostenible, mientras continúa protegiendo cuidadosamente sus cualidades indestructibles y autónomas”.

El ‘token’ de Uniswap (UNI) ha crecido un 426,7 % en 2021

Se acuñaron mil millones de tokens UNI, que estarán disponibles en un plazo de cuatro años. En el momento de escribir este artículo, según CoinMarketCap, UNI es la decimosegunda criptomoneda por capitalización de mercado, con un valor total de 16.626 millones de dólares, y hay 611,6 millones de tokens en el mercado. 

El precio de UNI es de 27,23 dólares. El 1 de octubre, la criptomoneda nativa de Uniswap cerró la jornada en 25,64 dólares, por lo que su valor ha crecido un 6,2 % en el último mes. 

Extendiendo el análisis hasta finales de 2020, la tendencia alcista de UNI es realmente notable, ya que el 31 de diciembre lo terminó con 5,17 dólares. Lo que significa que, en 2021, UNI ha aumentado un 426,7 %. No obstante, el valor actual está lejos del máximo alcanzado durante 2021, y que tuvo lugar el 3 de mayo, cuando el precio de UNI se fue hasta los 44,97 dólares.

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